Aún odiándome Morfeo, le obligué a cargarme en sus alas fantasiosas; que me abrigue en esos sueños de algodón; que me haga olvidar la razón de mi desvelo.
Aún odiándome Morfeo, le obligué a cargarme en sus alas fantasiosas; que me abrigue en esos sueños de algodón; que me haga olvidar la razón de mi desvelo.