
Tercas son tus razones
en las noches, por la playa.
Andas descalza,
viviendo ilusiones.
Hundes tus temores
en la arena blanca.
Tus ojos; la luna… mil canciones.
La mirada escondes
con estrellas soñolientas.
Suave cosa pasajera.
Beldad inconforme
con aquellos horizontes
confundidos; sin idea,
esperando solamente amor de un hombre.
“Questa notte. Questo cielo.”
¡Oh, mujer, si me amaras,
cada día te regalara
ese cielo que es tu anhelo!
Presumir cosas no quiero:
solo sé, que mientras callas,
¡en tu silencio te quiero!